Imponen «toque de queda» digital a menores de edad en China

Imponen «toque de queda» digital a menores de edad en China

Desde las 10 de la noche hasta las 8 de la mañana los menores de 18 años no podrán encender sus videojuegos. Un apagón digital impuesto por el gobierno chino que pretende controlar su consumo debido a la preocupante adicción que han detectado en los niños a este tipo de tecnología. De hecho, lo que se quiere lograr por decreto es que los usuarios consuman como máximo noventa minutos diarios de ocio electrónico.

China es el segundo mayor consumidor de videojuegos del mundo después de Estados Unidos. Además, es propietaria de “Fornite”, una de las mayores licencias que hoy es todo un fenómeno entre los niños.

¿Cómo lo controlarán?

La gran pregunta ahora es cómo se va a controlar. Pues bien, en China donde hay 80 millones de usuarios será muy difícil verificar su aplicación. Es por eso que están trabajando con la policía para crear un sistema de registro de nombres reales para jugar en línea, así como entregar detalles personales, como su cuenta de WeChat, una red social, su número de teléfono o el de su documento de identidad. 

Otra restricción que también se van a imponer es la cantidad de dinero que los menores pueden transferir a sus cuentas de juego online. Así, los jugadores de entre 8 y 16 años sólo pueden recargar lo equivalente a 20 mil pesos al mes, mientras que la cantidad máxima a los de 16 hasta 18 años será de 40 mil pesos.

Respecto a la adicción de los menores a los videojuegos, los expertos tienen claro que la industria mueve más dinero que la música y el cine juntos. Y en China no es la excepción, al ser el primer país del mundo que en 2008 reconoció la adicción a Internet como una enfermedad.

A través de un comunicado, el gobierno pide además a los productores de videojuegos que «modifiquen el contenido, las funciones o las reglas» de los juegos para que sea menos adictivos. Es por eso que estas restricciones -según Beijing- tienen como objetivo crear un espacio claro en Internet y proteger la salud física y mental de los menores. Sin embargo, la medida genera polémica porque es un nuevo control que China impone a su población.